Posts Tagged ‘raritos’

Manual para ser uno mas del montón

17 enero 2012

Dedicado a @homonimo (Julio Lago)

Sudar en cubiculos de trabajo, acortar la vida en cada nudo de corbata, alejarse de la adolescencia en mocasines, en medias de vestir.

Esconder los tatuajes bajo el puño de la camisa.

Dejar de saltar, de bailar, de frotar cuerpo contra cuerpo uniendose al grito comunal e inentendible de quien cree cantar.

Tomar de los vasos a horas y momentos planeados, evitar deliveradamente el momento en que el suelo gira aunque estemos tirados en la cama.

Desconfigurar la mirada de asesino, de brutal provocador. Transformarla en condescendencia. Asentir ante los comentarios irritables. Desoir el impulso que nos obliga a correr, calle abajo, medio en bolas y a los gritos.

Crecer. Olvidar. Posponer.

Chupenla.

13 junio 2011

¿Te caliento? Vamos, no lo niegues, la pregunta es puramente retórica. Ya se que si. Ya se que me miras con chispas en los ojos. Vamos pibe, se que se te pone nervioso el estomago cuando me tenes adelante, que bajas la cabeza, que miras como late mi yugular, que te concentras en no sentir.

Y me parece perfecto, estas ahí y yo acá inmóviles los dos, pero yo soy conciente que tenes una revolución en el marote y en la pija. A diferencia de lo mió, que es pura excitación, lo tuyo es un deshielo del Perito Moreno.

Me reojeas el paquete con disimulo y me encanta que en tu postura de hacerte el boludo no dejes de notar como late mi entrepierna, y como se me aprietan por consecuencia los cachetes del culo.

Mi media sonrisa, tus cejas alzadas, mi mano que trata de romper la distancia y vos, ahí parado, mezcla de estupor y ansiedad. Vos al fin reaccionas, soltas la mano de tu novia y me palmeas la espalda en un abrazo de amistad.

 

La fiesta del Té

13 abril 2011

Hay muchas cosas que no entiendo en la vida moderna, entre ellas, el sutil arte de mantener una erección en un baño público.

O sea, no peco de ingenuo ni mucho menos, entiendo las corrientes eróticas clásicas y sus conocidas desviaciones hacia lados que suelen ser vistos como perversos. Sin embargo, de todas esas “elecciones” distintas aun no comprendo del todo la de los baños públicos.

Antes de ayer me estaba meando casi encima cuando bajé del subte y fui, una vez mas en mi vida, al baño del Mc del obelisco. Ya conozco su historia, su fauna y su tradición, ya se que es una encrucijada sexual en pleno corazón porteño, así que no me asombré de lo que allí encontré: mas de 4 tipos de todas las edades, pajeandose unos al lado de otros en una eterna espera frente a un mingitorio.

Mi reflexión vino después, a mi lo que me asombra no es la existencia de las “teteras” sino la maña que se dan los chabones para seguir al palo en un ambiente que se puede calificar de anti-erótico por naturaleza. Hay olor (mucho y muy particular) es sucio, es desagradable, y generalmente la compañía no es la deseada. Ante este panorama, ¿Cómo se mantiene el deseo?

A confesión de partes, relevo de pruebas, no voy a negar que no se me pararía a mi con la adecuada estimulación, sin embargo no le veo la gracia a estar parado en un urinario, sin contacto sexual alguno quizás hasta por horas, para conseguir digamos.. 10 minutos de joda.

Pero si hay algo que me queda claro es que todo en la vida del puto promedio resulta mucho esfuerzo para poco goce. Y no me refiero solo a lo sexual, también en los aspectos sociales parece existir esta capa de barniz artificioso, que aplicada con esmero hace que todo parezca un poco mas brilloso, mas apetecible a la vista del otro.

Y quizás en mi humilde y equivocada opinión, es por esa misma artificiosidad que se generan esos eternos círculos de relaciones, idas, vueltas, boliches, túneles y polvos sin razón o sentido, que parecen la única forma de justificar el esfuerzo de haber llegado hasta ahí

Los chicos que no cogian en la plaza.

4 abril 2011

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El fin de la infancia es precisamente el final de los tabúes. Es la perdida de los miedos arcanos a la oscuridad, al hombre de la bolsa, al cuco y al regreso del turco a la presidencia.

Puede ser uno niño toda su vida mientras conserve esos impedimentos, esos espacios sacramentales destinados a preservar determinadas leyes, a impedir actos que escapen al control de nuestros padres. A los pequeños se los asusta con el fin de crear barreras inconscientes que no disparen la perversa imaginación infantil.

Yo siempre fui del club de los pacatos, de los recatados al extremo. Yo soy de los chicos que no cogian en la plaza, de los que no tomaban vino en la esquina, de los que no pintaban paredes con aerosol.

Yo, hasta ayer a la noche, fui un adolescente de puertas adentro.

Bad taim, gud feis..

20 marzo 2011

Tengo mucho cambio chico en los bolsillos. Tengo un chupetín y un precinto roto. La camisa abierta, el sol (todo el sol) arriba mio.

Me sobra domingo, son las 9 y media de la mañana. Tengo el regreso a casa complicado. Tengo resaca de no haber tomado, que es la peor, porque no se va con nada.

Tengo que dormir, dejar de pensar, tapar los espejos, vender los sueños, olvidar las pretensiones. Tengo que seguir siendo yo, aunque no quiera.

Lo que no tengo es voz. Por eso volvi a escribir.

queer eye for the sraight marriage

2 junio 2010

Hay veces en que uno opina porque se le satura la cabeza, sinceramente no encuentro otra explicación. Esta sociedad argentina tan habladora nos impulsa a formar una opinión, a manifestarla. No se puede estar fuera de ningún acontecimiento social, sin al menos justificar (opinando) nuestro deseo de no participar.

 Y así fue como al principio quise mantenerme fuera de la cuestión del matrimonio gay (¿se la veian venir o pensaron que iba a saltar con el Mundial?). No seguí el debate ni quise hablar cuando en twitter me lo repetían de a 100 o 200 mensajes, no quise meterme a leer casi nada y traté de no escuchar a Pepito Cibrian gritando “marica” exactamente 45 veces (estadística a cargo de La Nación).

Pero no puedo, es mas fuerte que yo. No puedo hacer oídos sordos mas tiempo. Me pronuncio totalmente a favor del matrimonio homosexual (que novedad) pero me da miedo que sea tomado a la ligera por los gays y lesbianas de nuestro país.

Y no es que me pare de la vereda de enfrente, tal como me recrimina mi cabeza mientras escribo esto. Yo también soy puto y no se si me casaría. Lo que me da miedo es que en pos de la reivindicación de la victoria obtenida, se den casamientos en masa (típicos de mentalidad argenta) y se dejen de lado las responsabilidades y obligaciones que el matrimonio conlleva.

Es decir, si vivimos una época donde la gente que puede se casa menos, tal como nos cansamos de leer en la tapa de la Viva del domingo (ahora cito a clarín, vieron mi pluralidad de fuentes ¿no?) y si quienes transitamos por el ambiente sabemos que en su gran mayoría el conjunto homosexual alienta una cierta tendencia licenciosa (ven, no dije promiscua. No salten todas maricas y tortas. Tener en casi todos los boliches un reducto oscuro o un pasillo tapado con una cortina, donde todos se tocan con todos, no es fomentar prácticas promiscuas solo darle una onda picante y libertina al sábado a la madrugada) me da cagazo que el resultado positivo de la lucha sea el fin optimo para los argumentos de los detractores.

O en criollo: al principio va a estar todo bien, mucho arroz, mucho casamiento, pero en cuanto las demandas por divorcio llenen los escritorios de los abogados, las ratas contreras, los católicos recalcitrantes, los medios de comunicación, algunos sectores de la sociedad y los putos mas “pro” van a ir juntando leña para la fogatita hermosa que va a quemar a tanto idealista del movimiento LGBT. Y a la mierda con lo obtenido. ¿Todo por que? Porque el ambiente homosexual tiende a dejar de lado sus “obligaciones” y solo a exigir derechos (placer, disfrute, reconocimiento, reivindicación).

Yo se que el matrimonio heterosexual no es menos “licencioso” (acá si estoy diciendo promiscuo) y que también se divorcian (vamos, sin papá ausente la mitad de ustedes no lee este blog, ni lo entienden), pero ellos nunca tuvieron que ir a pelear una ley al gobierno ni defender su causa.

Muy orondos, no se los mira ni se los juzga, se los toma como un fenómeno social. El problemita es eso, nosotros por ahora somos fenómeno de circo.

Ahora bien, a modo de defensa, la clave estaría en que se casen solo los homosexuales verdaderamente responsables. Es decir, aquellas parejas ya constituidas con un cierto perfil de “familia” y una verdadera actitud madura y responsable ¿verdad? Ok. No se casa CASI nadie (ven el casi, es mas grande y en negrita ¿notaron? bueno ahí entran todos los que ahora me putean diciendo que generalizo. Uds. son el CASI, chicos).

 Y ya sé que están pensando que con los heterosexuales pasa lo mismo. Pues bien, ¿notaron por que CASI nadie de ellos elige casarse?

 Resumiendo: me da miedo que existan batallas que a veces resulta mas peligroso ganarlas que perderlas. La ley de matrimonio es una NECESIDAD, claramente, el problema es que no se si es esta sociedad (tan inmadura) la que la necesita. Y tampoco se si es esta sociedad (más inmadura todavía) la que debe defenderla o criticarla.

A trip to Zurich

15 marzo 2010

Rosario es una ciudad llena de minas, cuatro por cada pibe, según nuestros cálculos. Es una ciudad de minitas amigas, muchas, todas en grupo. A mi no me sorprende, si comparten tantos espacios comunes llenos de sus congéneres es natural que sean amigas y anden en grupos. 

Es ciudad de alemanes y deportistas. El hotel se llama Zurich, los pasillos emulan al bunker de los últimos días del Furher. En cada recoveco sospechamos una Eva Braun. Las habitaciones son de telo reformado. Telo chiquito y funcional, dos horas y a la mierda. 

-“No les digas santafesinos porque se pudre todo”- me avisa Phaku antes de bajar del bondi- “al parecer tienen un problema de ubicación geográfica. Ellos no son santafesinos, son rosarinos”.  Como si La Plata nos declarara la independencia, pienso y me río. 

La ciudad tiene estructuras altas. No se como explicarlo, cuando camino por Buenos Aires mantengo una relación de distancia estándar entre el comienzo del primer balcón de cualquier edificio y el suelo que piso. Si bien soy bastante petizo, esto es algo regular y tranquilo. En Rosario estas distancias se modifican en uno o dos metros, prefiero atribuírselo a la construcción colonial.

En la playa el domingo todos son sub.35 hasta pasadas las 4 de la tarde. Lo bueno es que eso me obliga a remontar el target, a afinar la puntería con un lado con el cual no suelo relacionarme mucho: la gente mayor que yo. Los rosarinos y las rosarinas son admirables. Viven haciendo deporte, son gente muy estilizada. No encontras uno con panza, todos conocen y traban amistad con sus abdominales y oblicuos. Algo que claramente no es mi caso. Si bien alguna vez nos presentaron, la relación no prosperó.

Lo que me inquietó es su déficit de vocabulario completo. Al parecer, en los libros de primaria no está la letra S y sobraban J (que se autoubicaron en medio de algunas palabras, como para no quedar extintas).

 El piso debe estar lleno de terminaciones en plural que se mueren ahí por falta de uso. “gracia chico, que la pasen bien”; “no, gracia a vo”, “viste ahí, va hasta el rio y ahí nomá tené ahí lugare pa comé”. Salvando las distancias, en mi barrio pasa majomenos lo mismo (malditas jotas).

En pocas cuentas, fue un finde genial. De muchos planes, muchas vueltas, mucha caminata y demasiado sol en la piel. Ahora si me disculpan me retiro a bañarme una vez mas en crema nivea ultra hidratante. No se confíen del sol del mediodía, ni siquiera cuanto, como ayer a la tardecita en plena playa, llueve con el cielo despejado.

Cuadraditos de carton con figuras pintadas encima….

5 febrero 2010

El pibe me tira las cartas y sonríe de lado, mostrando un colmillo lobuno. Yo se por que se ríe, aunque no se rie, y no hace falta preguntar demasiado. “no soy yo, son las cartas” se excusa rápido entre nuestras carcajadas. Yo me rio definitivamente, con dientes afuera, con ojitos achinados, con cara de nene.

El pibe la tiene clara y lo que calla es más que lo que dice, porque las palabras le salen ajustándose a lo políticamente correcto en su papel de “lector”. Y en el fondo es una pena pero… ¡mierda que es mas divertido así!

Saber el futuro sin que te lo digan de una, conocer el presente como si te lo contaran, aprender del pasado en un naipe. Mejor lo que no te dicen que lo que te aclaran con pelos y señales.

Igual este amigo licántropo tiene mucha onda y la verdad la pasamos genial, cagandonos de risa, dejándome enumerar un “decálogo para entender el sexo anal (preferentemente gay)”, aprendiendo el secreto de los espejos que se ven con mas claridad y que muestran mucho, y también de la inutilidad de los colores. Después  me presta un libro de Lispector (un blog antes de los blogs, claramente) dado que me encuentro en sequía de letras, de escritura, de lectura, de ganas…

Resumimos: me encuentro en sequia. La onda es pegar regadera ¿vio?

Por ahora vamos con manguera, no es practica pero de larga y finita nos va a llevar lejos el agua, por lo que vale la pena brindar.

Paso a paso, ponele.

guatefac?

14 diciembre 2009

¿Que onda la cosa esa de la ropa?-pienso y casi me sale en voz alta y a los gritos, pero eso es porque estoy ebrio. Son las 3 de la mañana del sábadoparaeldomingo y en Monte Grande ibamos a entrar a un bar-boliche algo subido de clase (pretendida nunca real) como buenos vips sin hacer la cola pero OH MY GOSH, tengo bermudas blancas.
Lagerfeld, mil perdones.
Excluidos solo por mis mas de 90 pesos de tela de buena marca y calidad, bien cuidada, bien calzada, acompañáda por nauticos Boating de muy buen andar y una remera de diseño regalo de Malena en cumple-28. Sentí vergüenza, es innegable.
Vergüenza alcoholica porque en realidad tengo el ego bien alto y se que mis bermudas son mejores que la cara de groncho sureño del patovica en cuestión. Y nos trasladamos a otro lado donde bermudas no importan, donde tequila malo a cinco pe, donde speed a diez y donde después de besar a Novio escuché un asombrado “¿viste eso?” proveniente de improvisada platea masculina.
Pueden decirme Agente G, división operativa INADI, ponele.
Lo que si, estuve lento. Debi haberme sacado la bermuda en el acto. Debajo tenia unos boxers ksk.

Tarap Turup Just Dance

30 noviembre 2009

Sábado, madrugada. Suena cantante francesa desconocida que todos creemos que es Yellé pero que nadie sabe a ciencia cierta. Queremos identificar el tema pero ni la mas puta. Abajo en el sótano los pibes saltan con Morrison y The Doors, arriba suena Black Eyed Peas y Lady Gaga.

El señor tiene formas extrañas de manifestarse, pienso mientras en el baño la mejor amiga de Novio regala corazones de pintura verde fluor. Los corazones le salen mejor que las flores, pienso.

Vuelta a la pista, mando mensajito a Phaku: “puteame si queres, yo bailo Karma Chameleon  en boliche freak. Te quiero broh”. Espero haberlo despertado son las 3.26 am.

Lo que mas me impactó fue el enorme travesti rubio amarillo que estaba delante nuestro en la fila. Sublime, mire sus zapatos de taco y le dije a Novio “esta se viene con su propia tarima”.

De golpe todo deja de girar un minuto, yo me callo la boca y la claridad asoma.

Estos pibes inventaron el flequillo flogger.
EscaloFrikiante ¿no?