Posts Tagged ‘la verdad de la milanga’

Los chicos que no cogian en la plaza.

4 abril 2011

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El fin de la infancia es precisamente el final de los tabúes. Es la perdida de los miedos arcanos a la oscuridad, al hombre de la bolsa, al cuco y al regreso del turco a la presidencia.

Puede ser uno niño toda su vida mientras conserve esos impedimentos, esos espacios sacramentales destinados a preservar determinadas leyes, a impedir actos que escapen al control de nuestros padres. A los pequeños se los asusta con el fin de crear barreras inconscientes que no disparen la perversa imaginación infantil.

Yo siempre fui del club de los pacatos, de los recatados al extremo. Yo soy de los chicos que no cogian en la plaza, de los que no tomaban vino en la esquina, de los que no pintaban paredes con aerosol.

Yo, hasta ayer a la noche, fui un adolescente de puertas adentro.

Bad taim, gud feis..

20 marzo 2011

Tengo mucho cambio chico en los bolsillos. Tengo un chupetín y un precinto roto. La camisa abierta, el sol (todo el sol) arriba mio.

Me sobra domingo, son las 9 y media de la mañana. Tengo el regreso a casa complicado. Tengo resaca de no haber tomado, que es la peor, porque no se va con nada.

Tengo que dormir, dejar de pensar, tapar los espejos, vender los sueños, olvidar las pretensiones. Tengo que seguir siendo yo, aunque no quiera.

Lo que no tengo es voz. Por eso volvi a escribir.

queer eye for the sraight marriage

2 junio 2010

Hay veces en que uno opina porque se le satura la cabeza, sinceramente no encuentro otra explicación. Esta sociedad argentina tan habladora nos impulsa a formar una opinión, a manifestarla. No se puede estar fuera de ningún acontecimiento social, sin al menos justificar (opinando) nuestro deseo de no participar.

 Y así fue como al principio quise mantenerme fuera de la cuestión del matrimonio gay (¿se la veian venir o pensaron que iba a saltar con el Mundial?). No seguí el debate ni quise hablar cuando en twitter me lo repetían de a 100 o 200 mensajes, no quise meterme a leer casi nada y traté de no escuchar a Pepito Cibrian gritando “marica” exactamente 45 veces (estadística a cargo de La Nación).

Pero no puedo, es mas fuerte que yo. No puedo hacer oídos sordos mas tiempo. Me pronuncio totalmente a favor del matrimonio homosexual (que novedad) pero me da miedo que sea tomado a la ligera por los gays y lesbianas de nuestro país.

Y no es que me pare de la vereda de enfrente, tal como me recrimina mi cabeza mientras escribo esto. Yo también soy puto y no se si me casaría. Lo que me da miedo es que en pos de la reivindicación de la victoria obtenida, se den casamientos en masa (típicos de mentalidad argenta) y se dejen de lado las responsabilidades y obligaciones que el matrimonio conlleva.

Es decir, si vivimos una época donde la gente que puede se casa menos, tal como nos cansamos de leer en la tapa de la Viva del domingo (ahora cito a clarín, vieron mi pluralidad de fuentes ¿no?) y si quienes transitamos por el ambiente sabemos que en su gran mayoría el conjunto homosexual alienta una cierta tendencia licenciosa (ven, no dije promiscua. No salten todas maricas y tortas. Tener en casi todos los boliches un reducto oscuro o un pasillo tapado con una cortina, donde todos se tocan con todos, no es fomentar prácticas promiscuas solo darle una onda picante y libertina al sábado a la madrugada) me da cagazo que el resultado positivo de la lucha sea el fin optimo para los argumentos de los detractores.

O en criollo: al principio va a estar todo bien, mucho arroz, mucho casamiento, pero en cuanto las demandas por divorcio llenen los escritorios de los abogados, las ratas contreras, los católicos recalcitrantes, los medios de comunicación, algunos sectores de la sociedad y los putos mas “pro” van a ir juntando leña para la fogatita hermosa que va a quemar a tanto idealista del movimiento LGBT. Y a la mierda con lo obtenido. ¿Todo por que? Porque el ambiente homosexual tiende a dejar de lado sus “obligaciones” y solo a exigir derechos (placer, disfrute, reconocimiento, reivindicación).

Yo se que el matrimonio heterosexual no es menos “licencioso” (acá si estoy diciendo promiscuo) y que también se divorcian (vamos, sin papá ausente la mitad de ustedes no lee este blog, ni lo entienden), pero ellos nunca tuvieron que ir a pelear una ley al gobierno ni defender su causa.

Muy orondos, no se los mira ni se los juzga, se los toma como un fenómeno social. El problemita es eso, nosotros por ahora somos fenómeno de circo.

Ahora bien, a modo de defensa, la clave estaría en que se casen solo los homosexuales verdaderamente responsables. Es decir, aquellas parejas ya constituidas con un cierto perfil de “familia” y una verdadera actitud madura y responsable ¿verdad? Ok. No se casa CASI nadie (ven el casi, es mas grande y en negrita ¿notaron? bueno ahí entran todos los que ahora me putean diciendo que generalizo. Uds. son el CASI, chicos).

 Y ya sé que están pensando que con los heterosexuales pasa lo mismo. Pues bien, ¿notaron por que CASI nadie de ellos elige casarse?

 Resumiendo: me da miedo que existan batallas que a veces resulta mas peligroso ganarlas que perderlas. La ley de matrimonio es una NECESIDAD, claramente, el problema es que no se si es esta sociedad (tan inmadura) la que la necesita. Y tampoco se si es esta sociedad (más inmadura todavía) la que debe defenderla o criticarla.

Holden Caufield`s way of life

11 abril 2010

“…Pero lo que más me gustaba de aquel museo era que todo estaba siempre en el mismo sitio. No cambiaba nada. Podías ir cien mil veces distintas y el esquimal seguía pescando, y los pájaros seguían volando hacia el sur, y los ciervos seguían bebiendo en las charcas con esas patas tan finas y tan bonitas que tenían, y la india del pecho al aire seguía tejiendo su manta. Nada cambiaba. Lo único que cambiaba era uno mismo. No es que fueras mucho mayor. No era exactamente eso. Sólo que eras diferente. Eso es todo. Llevabas un abrigo distinto, o tu compañera tenía escarlatina, o la señorita Aigletinger no había podido venir y nos llevaba una sustituta, o aquella mañana habías oído a tus padres pelearse en el baño, o acababas de pasar en la calle junto a uno de esos charcos llenos del arco iris de la gasolina. Vamos, que siempre pasaba algo que te hacía diferente. No puedo explicar muy bien lo que quiero decir. Y aunque pudiera, creo que no querría….”

J.D. Sallinger – The Catcher in the Rye

Vida de mierda..

22 marzo 2010

Lemon: a las princesas no les va bien
Emi: y yo tengo alma de puto, no de princesa
Lemon: pensá, Blancanieves se murió primero y encontró el amor de puro pedo mientras una pandilla de enanos la velaba en una caja de cristal (fuckin´ freak), la bella durmiente se paso su pubertad en coma, a la Cenicienta le dieron todo lo que necesito para ser rica, bella y popular solo por 3 horas (después cagate y volve a fregar pisos negra..),  Jazmin se enamoro de un mentiroso….Fiona se volvió una gorda verde…
Emi: jajaja no hay familias felices en Disney
Lemon: Si… después que alguno se muera, o mute, o se duerma, o lo maldigan, o lo rapten, o le maten a la madre…
Emi: o se intoxique, o le maten al padre, o casi lo maten a el también
Lemon: o destruyan el planeta, o lo conviertan en llama…
Emi: es genial, mirá con que estereotipos uno crece…
Lemon: ahora que lo pienso.. la sirenita quedo MUDA antes de estar con el Principe
O sea…muda….¿entendes? muda… ¿que onda? ¿Vale tanto la pena un tipo como para que todas pasen una vida de mierda y despues se enamoren? ¿Y el stress post-traumatico quien te lo saca?

No es defecto.. tenes mano chica

11 marzo 2010

Mamá: tomá, bañate con esto.
Yo: ¿que es? -contesto desde abajo de la ducha.
M: Jabón reductor
Y: ¿lo queeeee?
M: Jabón reductor. Amodil, lo compre esta tarde…
Y: Ai dios.. ¿y como funciona?
M: Igual que otro jabon.
Y: Aahh… ¿y como focaliza el efecto? digo.. yo hay partes que no quisiera que se reduzcan…
M: pff.. a vos lo que te vendria bien es que se te reduzcan las bolas…

San Bernardo esta lleno de gente que solo se tolera con resaca.

1 marzo 2010

(La Lucila del Mar. Mi paraiso por 15 dias. Un lugar donde todos son hijos, padres, novios o maridos de alguien. El promedio de edad de los chicos/as es de 7 a 18 años. Mirar de más en la playa puede salir caro. El celibato es azul, como el mar azul. Sin embargo han pasado cosas memorables.)

Instrucciones para colarse en un boliche de la costa, pasadas las 4 de la mañana:

  1. Elija el peor boliche de todo el lugar. Pague los 40 pesos. Ingrese. Arrepiéntase. Baile cumbia. Arrepiéntase. Intente estimular su bisexualidad. Arrepiéntase. Mesajeese con alguien que este en otro lugar y rescate su instinto de huida. Bébase de un trago y sin respirar la mitad de un Dr. Lemon vodka. Acepte la sugerencia de sus amigos: abandonar el lugar en cuestión es prioridad antes de perder algo más preciado que las corneas.
  2. Camine al menos 5 cuadras. A la segunda, el vodka hará un efecto demoledor al mezclarse con el “shampan” que debió haber tomado en algún momento de la noche -algo que usted prefiere olvidar, creame-. Las próximas cuadras usted debe notar que su organismo emite sonidos, llámese palabras, pero solo las registra una vez dichas. No se preocupe, va por buen camino.
  3. Acérquese a la entrada del lugar al que intentará ingresar contravencionando la ley. Asegúrese que sus amigos lo acompañan de cerca. Ponga cara de canchero. En voz baja, hable con Dios y pida milagros. Nota: en este punto su información sensorial puede volverse borrosa. Registre con cuidado los siguientes diez minutos, serán de vital importancia.
  4. Si Dios lo escuchó, al mismo tiempo que le niegan la entrada a un grupo de 4 Natalia Natalia (que usted claramente no registra porque “yo no estoy borracho, ustedes estan borrosos”) una señorita saldrá a la puerta del lugar en cuestión y le solicitará al agente de la ley (policía federal, el orgullo nacional) que la asista en un caso de violencia. Las palabras adecuadas sonarán parecidas a: “eiii me están pegando..”.
    El policía, ubicado del otro lado del vallado en el mismo lugar que usted, se encogerá de hombros (no de abdomen) y señalará al único patovica que custodia la entrada cuya tarea es decir: “no se puede ingresar a esta hora, chicos”.
  5. Aguarde un instante, callado la boca. DIJE CALLADO LA BOCA. Contenga sus movimientos y no denote entusiasmo alguno cuando el patova se descuide y se acerque a ver la supuesta riña. Continúe caminando, ignore al policía, pase de largo del custodio que intentará atajar a los Natalia Natalia, apresure el paso, ingrese al local bailable como pancho por su casa.
    Nota: apriete bien las cachas, si este punto sale mal usted estará al horno con papas.
  6. Déjese llevar entre la multitud. Envíe sms desde su teléfono, ahora codiciado por varios cacos del lugar. Olvídese de todo y no escuche cuando su amigo diga algo como “apúrense que acá hay cámaras”. Atribuya todo al alcohol. Suspire. A los pocos minutos estará bailando en el nivel superior del VIP. Garantizado.

(Regresé. Cuando uno vuelve a buenos aires con un color marron parejo muy noventas en Miami se cree groso. Sin embargo, la ciudad pisotea tu singularidad  a las 9 de la mañana en la linea D.)

butter-fly

10 febrero 2010


9.25, el chico lindo sube conmigo al subte.
Lo miro a distancia una vez mas y pienso “que lindo chico” (por cuarta vez).
Mientras la formación arranca bajo la vista al libro, me pierdo en las letras. A la brasileña hay que prestarle mucha atención.
Estación Callao. Levanto mirada cuando el tren se pone de nuevo en movimiento.
Involuntariamente busco al chico que ya no está.
Los chicos lindos no se quedan en el subte esperando ser vueltos a mirar, a la menor de cambio se escapan en busca de ojos más constantes.

Capital B

12 enero 2010


Hermanito Cristian se aboca a curarme, post comienzo de nueva vida. Hermanito Cristian me cuida por tandas, al principio dejándome hacer locuras increíbles a las que se suma divertido, después mimándome un poco con picada y cena y al final, salvando mi llanto con un oído mientras que con el otro arregla mi laptop que no se quiere conectar con nada mas que la red de mi casa…

Es lunes y se larga tormenta. Yo cuido a Hermanito Cristian que no quiere bajar las escaleras sin la luz de emergencia. Voy yo primero, corte Policías en Acción y el me sigue con un tubo brillante en plan Señor de los Anillos. Llueve mucho -M U C H O- y se ve lindo, son las 3 de la mañana y en 3 horas va a sonar uno de los varios despertadores. Por ahora el uno con el otro dormimos “en paz”.

Hermanito Facu me “regalo” sushi el viernes a la noche porque no tenia cabeza para salir. Al contrario de Cristian, esta fue una noche de comparaciones, de mucha charla, de descarga, alivios, opiniones, café, idas y vueltas. Terminamos roncando antes de que Constantine se ponga realmente heavy (ya la vimos tanto que competíamos por decir los diálogos). Al otro día, me regala un continuado de 5 repeticiones de Bad Romance by Lady Gaga y se va al gim, y yo a casa.

Esto de no tener más a Novio conmigo (al menos no como estábamos antes, supongo) me hace sentir que mis amigos son lo más importante que tengo después de mi vieja. Uno siempre piensa que puede solo y hasta lo cree, después se da cuenta que en realidad, los que te quieren, no te dejan caer.

Sin tetas no hay SUBE

23 noviembre 2009

Después de las 1 de la mañana constitución no es un sitio recomendable. El 79 dejó a sus últimos pasajeros en la puerta de dos viejos locales de ropa demolidos, transformados luego en una “disco” de nombre mburucuá. Arriba del bondi quedamos mi novio y yo. En la esquina un par de pendejitos caminaba entre el tránsito, reojeando a las minas y aspirando pegamento.  Al colectivo le faltaba una parada para terminar su recorrido.
Bajamos. Corrimos. Llegamos a los puestos de comida de la plaza. Había muy poca gente, el aire se notaba denso entre la humedad y la tensión. El puesto de panchos ponía unas cumbias y en la radio el locutor decía que si ibas a bailar a Radio Studio no tenías que dejar de tomar a las 5 de la mañana, “porque es capital”.
Un vaguito  cruzaba la calle a paso de hormiga, reojeaba el paisaje, pero casi no se movía. Novio y yo estábamos más que tensos, más que solos, más que robables.
El vaguito se volvió estrella de Air Guitar en el medio de la senda peatonal mientras caminaba bien lento. No sabias si creerle el mambo o salir corriendo. No lo mirábamos directamente pero lo vigilábamos, por si se le pasaba la locura de golpe y nos dejaba en calzones (con suerte).
20 minutos esperando el colectivo. Nadie por ningún lado. El vaguito siguió el concierto invisible mientras se alejaba adentro de la plaza oscura. Yo pensaba que nos caía encima en cualquier momento. Novio puteaba bajito.
De golpe aparecieron por detrás nuestro dos travestis, señores travas,  de más de 35, uno rubio amarillento, el otro morocho oscuro. Ropas de salir, tetas verdaderamente simuladas. Uñas doradas con purpurina plateada.
Por mucho maquillaje que se hubieran hechado encima,  tenían cara de tipos. Esa cara de trava es única, una mezcla rara extrañamente armónica. Como si a un mecánico lo mezclaras con un maniquí de tienda. Rasgos afinados pero burdos.
Ellas tenían actitud. Se plantaron con sus megatacos en la garita del 168 y nosotros nos sentimos aliviados. Nos acercamos con cuidado (no se puede comer vidrio). Esperamos. La parada se fue llenando de gente que ahora de la nada caminaba hacia ahí. Mientras teníamos peligro a la vista no apareció un alma y ahora caen todos, que conchudez.
10 minutos más tarde aparece el bondi. Abre la puerta, los travestis suben y hacen un gesto con la cabeza al chofer. Pasan sin boleto, eso es ser vip.