Archive for the ‘General’ Category

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4 diciembre 2012

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Cogerte es como hablar con mi mejor amigo.
Cogerte es como mirar dragon ball antes de ir a la escuela.
Cogerte esta tan bueno como un naranju en verano.
Como un raspadura en la rodilla.
Como saltar escaleras con el skate.

Cogerte es como estar en pedo en una fiesta.
Cogerte es como probar porro, o pastis.
Cogerte es como flashearla a las 4 de la mañana en medio de la pista.
Es como entender la vida tirado en la playa.

Cogerte es como salir de gira en un auto prestado.
Como tomar champagne viendo el amanecer.
Cogerte es como rajarse temprano de la oficina.
Como escaparse a Rosario un viernes a la tarde.

Cogerte es como aprender a cocinar.
Como paladear los cigarros, como saborear el vino.
Como añorar el calor.
Cogerte es quedarse colgado viendo como se va el sol atrás de aquel edificio.
Como pensar en uno mismo.
Como maravillarse por lo que se puede aprender todavía.
Cogerte es como dormir abrazado a vos.

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3 julio 2012

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Lluvia

Cae la primer gota, contra el asfalto recalentado del sol de la tarde.

¿Lluvia?. Dos gotas no son lluvia. No ameritan los gritos de la abuela para que alguien descuelgue la ropa, ni permiten que los pibes del barrio salgamos en manada a la calle, rompiendo el silencio de la siesta y contaminado la cuadra con nuestro chapoteo ilegal y nuestras carreras de tapitas en la zanja.

En mi barrio en febrero jugabamos a la comparsa. Eramos 15, disfrazados, haciendo ruido de tambores. Una conga descompasada que corría vereda por vereda, haciendo bochinche y bailando muy mal.

Nadie se salvaba ni de ser importunado, ni de ser victima de un robo. Las nenas de la casa del fondo sacaron una tarde las sábanas de la cama de su mamá para desfilar con capas largas, como princesas.

Y como bruja se puso la madre, que las encerró en el cuarto sin cena ni postre.

Lluvia.

Ahora si. Son muchas las gotas, pero aún no es un chaparrón.

Abro la puerta sin que la abuela lo note. Corro descalzo y sin remera al medio de la calle. No hay autos, esto es zona sur. Acá en verano se hacen otras cosas antes que ponerse a conducir con este calor y esta humedad que no baja.

Lluvia.

Mil gotas. Me robo algunas. Me ve solo el vecino de la esquina.

Antes que venga el viento y el trueno, los amigos de la tormenta que corrió a la lluvia para jugar en todo el cielo, vuelvo adentro. Cuido de no manchar con barro el parquet del comedor y cuando la temperatura baja de golpe y cae de lleno la cortina de agua, me hago ovillo con un libraco de cuentos en el sofá de pana azul.

Manual para ser uno mas del montón

17 enero 2012

Dedicado a @homonimo (Julio Lago)

Sudar en cubiculos de trabajo, acortar la vida en cada nudo de corbata, alejarse de la adolescencia en mocasines, en medias de vestir.

Esconder los tatuajes bajo el puño de la camisa.

Dejar de saltar, de bailar, de frotar cuerpo contra cuerpo uniendose al grito comunal e inentendible de quien cree cantar.

Tomar de los vasos a horas y momentos planeados, evitar deliveradamente el momento en que el suelo gira aunque estemos tirados en la cama.

Desconfigurar la mirada de asesino, de brutal provocador. Transformarla en condescendencia. Asentir ante los comentarios irritables. Desoir el impulso que nos obliga a correr, calle abajo, medio en bolas y a los gritos.

Crecer. Olvidar. Posponer.

Chupenla.

Cuiqui

29 noviembre 2011

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26 peldaños contados una y otra vez. Cuando llegaba al numero 15 ya tenia el miedo trepado a los hombros, haciendo presion hacia abajo. El miedo me corria por la espalda mientras me agarraba fuerte a la baranda de fierro. Llegar arriba era ganarle al animalejo que me mordia los tobillos.

24, 25, 26. Llegar y mirar el camino empinado. Temer las astillas, pero mas aun la velocidad. No importa que abajo esté la arena, y mas alla siga la plaza infinita. No importa que pegue la espalda a los listones y que aleje las manos de los bordes para no quemarme las palmas o clavarme ningun tornillo traicioner. No importa que sepa como hacerlo.

El miedo esta ahi, el miedo esta en la panza, hace un nudo con mis tripas y me paraliza el pie. Los otros chicos empujan, ya dejaron su miedo enterrado en el subibaja. Yo tomo aire, me siento despacio, miro las puntas de mis zapas, cierro los ojos y me dejo caer.

La valentía es miedo al revés.

27 junio 2011

 

El pibe tenía un harén.Selectos mancebos de esos que la sociedad va dejando de lado a fuerza de sus equivocaciones en sumas y restas, en reglas ortográficas, en accidentes geográficos…

El pibe tenía un sequito, una caterva de abdómenes duros y marcados, de hombros trabajados, de boxers bien rellenos. El pibe tenía una góndola de placeres privados y hasta a veces prohibidos.

El pibe imaginaba una seguidilla de eventos, de noches, de pistas, de cabinas, de dj`s, de fiestas con puertas cerradas. En su mente, el pibe distribuía sus bienes entre mesas vips, baños privados, coches importados, suites imperiales y penthouses de lujo.

Sin embargo estaban siempre entre cuatro paredes, los mismos morochos de carritos cartoneros, los mismos ojos ávidos de sustancias químicas con sabor a olvido, los mismos huérfanos del barrio, los mismos olores y sabores. Y cuando el teléfono llevaba mudo varias horas, de alguna manera redentora comenzaba la acostumbrada orgía.

Al final era mas lo que salia que lo que entraba de los bolsillos del dueño de casa.

Una lastima, el pibe pagaba caro sus placeres de cafisho amateur.

13 junio 2011

¿Te caliento? Vamos, no lo niegues, la pregunta es puramente retórica. Ya se que si. Ya se que me miras con chispas en los ojos. Vamos pibe, se que se te pone nervioso el estomago cuando me tenes adelante, que bajas la cabeza, que miras como late mi yugular, que te concentras en no sentir.

Y me parece perfecto, estas ahí y yo acá inmóviles los dos, pero yo soy conciente que tenes una revolución en el marote y en la pija. A diferencia de lo mió, que es pura excitación, lo tuyo es un deshielo del Perito Moreno.

Me reojeas el paquete con disimulo y me encanta que en tu postura de hacerte el boludo no dejes de notar como late mi entrepierna, y como se me aprietan por consecuencia los cachetes del culo.

Mi media sonrisa, tus cejas alzadas, mi mano que trata de romper la distancia y vos, ahí parado, mezcla de estupor y ansiedad. Vos al fin reaccionas, soltas la mano de tu novia y me palmeas la espalda en un abrazo de amistad.

 

9 mayo 2011

Y crecimos como quien no se fija en el tiempo, como acompañados por un incesante ir y venir de rayos de sol, de panaderos, de sabor a cloro en la piel, de hojas en el viento y de bufandas perfumadas. Crecimos, es la triste verdad. Ahora te descubro a la distancia, esa distancia que nos aleja y nos acerca cómplices en el juego de miradas, de saber que no se puede cambiar lo que ocurrió, que las estaciones siguieron pasando y la inocencia se diluyó en el caldo de la vida de todos los días, de la rutina de cuellos y corbatas, carteras y zapatos náuticos, abrigos de piel y sacos de corte ingles.

La fiesta del Té

13 abril 2011

Hay muchas cosas que no entiendo en la vida moderna, entre ellas, el sutil arte de mantener una erección en un baño público.

O sea, no peco de ingenuo ni mucho menos, entiendo las corrientes eróticas clásicas y sus conocidas desviaciones hacia lados que suelen ser vistos como perversos. Sin embargo, de todas esas “elecciones” distintas aun no comprendo del todo la de los baños públicos.

Antes de ayer me estaba meando casi encima cuando bajé del subte y fui, una vez mas en mi vida, al baño del Mc del obelisco. Ya conozco su historia, su fauna y su tradición, ya se que es una encrucijada sexual en pleno corazón porteño, así que no me asombré de lo que allí encontré: mas de 4 tipos de todas las edades, pajeandose unos al lado de otros en una eterna espera frente a un mingitorio.

Mi reflexión vino después, a mi lo que me asombra no es la existencia de las “teteras” sino la maña que se dan los chabones para seguir al palo en un ambiente que se puede calificar de anti-erótico por naturaleza. Hay olor (mucho y muy particular) es sucio, es desagradable, y generalmente la compañía no es la deseada. Ante este panorama, ¿Cómo se mantiene el deseo?

A confesión de partes, relevo de pruebas, no voy a negar que no se me pararía a mi con la adecuada estimulación, sin embargo no le veo la gracia a estar parado en un urinario, sin contacto sexual alguno quizás hasta por horas, para conseguir digamos.. 10 minutos de joda.

Pero si hay algo que me queda claro es que todo en la vida del puto promedio resulta mucho esfuerzo para poco goce. Y no me refiero solo a lo sexual, también en los aspectos sociales parece existir esta capa de barniz artificioso, que aplicada con esmero hace que todo parezca un poco mas brilloso, mas apetecible a la vista del otro.

Y quizás en mi humilde y equivocada opinión, es por esa misma artificiosidad que se generan esos eternos círculos de relaciones, idas, vueltas, boliches, túneles y polvos sin razón o sentido, que parecen la única forma de justificar el esfuerzo de haber llegado hasta ahí

Los chicos que no cogian en la plaza.

4 abril 2011

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El fin de la infancia es precisamente el final de los tabúes. Es la perdida de los miedos arcanos a la oscuridad, al hombre de la bolsa, al cuco y al regreso del turco a la presidencia.

Puede ser uno niño toda su vida mientras conserve esos impedimentos, esos espacios sacramentales destinados a preservar determinadas leyes, a impedir actos que escapen al control de nuestros padres. A los pequeños se los asusta con el fin de crear barreras inconscientes que no disparen la perversa imaginación infantil.

Yo siempre fui del club de los pacatos, de los recatados al extremo. Yo soy de los chicos que no cogian en la plaza, de los que no tomaban vino en la esquina, de los que no pintaban paredes con aerosol.

Yo, hasta ayer a la noche, fui un adolescente de puertas adentro.

El sindrome Jano

26 marzo 2011

En cierta forma peco de atrevido al considerar tan seriamente que la gente no me entiende. Sobre todo al final de las relaciones. Me genera un enorme desconcierto encontrarme de golpe ante un cierto tipo de extraño amnésico, un boludo alegre que se olvidó no solo de lo que pasamos, sino de cómo era(mos).

No apunto a un caso particular, asi que la tribuna de exs que me stalkea por ahí puede guardar las ballestras y las escopetas con la que apunta en este momento a mi cabeza; pero mi gran problema es que no los entiendo. Yo puedo cortar con x y seguir entendiendo su forma de ser, siempre y cuando concuerde con lo vivido hasta entonces.

Sin embargo, frecuentemente se vuelven completos extraños, desarrollan patologías maniaco obsesivas, se vuelven cultores del BAFICI, emprenden viajes a la India, se cojen hasta los soderos del barrio o simplemente se creen mis mejores amigos.

Y parece que yo sigo de la misma manera, lamentándome por las mismas cosas, llorando por los rincones mis penas, apareciendo en los mismos lugares, con la misma gente y casi te diria hasta a la misma hora siempre. De todo corazón me encantaría saber si yo también cambio. Si algo en mi muta de la misma manera “violenta” que se presenta en ellos.

Ojo al piojo que no me creo “easy going”, no no. Se que tengo mis costados chotos y siempre los voy a tener. Se de mis obsesiones y mis miedos, se de mi colgadura, de mi velocidad, de mi necesidad de adrenalina, de mi mal humor, de mis contestaciones irónicas. Pero no se como soy como ex. Y eso en un punto esta bien, odiaría dejarme a mi mismo (y encima, mutar luego).