Archive for 13 abril 2011

La fiesta del Té

13 abril 2011

Hay muchas cosas que no entiendo en la vida moderna, entre ellas, el sutil arte de mantener una erección en un baño público.

O sea, no peco de ingenuo ni mucho menos, entiendo las corrientes eróticas clásicas y sus conocidas desviaciones hacia lados que suelen ser vistos como perversos. Sin embargo, de todas esas “elecciones” distintas aun no comprendo del todo la de los baños públicos.

Antes de ayer me estaba meando casi encima cuando bajé del subte y fui, una vez mas en mi vida, al baño del Mc del obelisco. Ya conozco su historia, su fauna y su tradición, ya se que es una encrucijada sexual en pleno corazón porteño, así que no me asombré de lo que allí encontré: mas de 4 tipos de todas las edades, pajeandose unos al lado de otros en una eterna espera frente a un mingitorio.

Mi reflexión vino después, a mi lo que me asombra no es la existencia de las “teteras” sino la maña que se dan los chabones para seguir al palo en un ambiente que se puede calificar de anti-erótico por naturaleza. Hay olor (mucho y muy particular) es sucio, es desagradable, y generalmente la compañía no es la deseada. Ante este panorama, ¿Cómo se mantiene el deseo?

A confesión de partes, relevo de pruebas, no voy a negar que no se me pararía a mi con la adecuada estimulación, sin embargo no le veo la gracia a estar parado en un urinario, sin contacto sexual alguno quizás hasta por horas, para conseguir digamos.. 10 minutos de joda.

Pero si hay algo que me queda claro es que todo en la vida del puto promedio resulta mucho esfuerzo para poco goce. Y no me refiero solo a lo sexual, también en los aspectos sociales parece existir esta capa de barniz artificioso, que aplicada con esmero hace que todo parezca un poco mas brilloso, mas apetecible a la vista del otro.

Y quizás en mi humilde y equivocada opinión, es por esa misma artificiosidad que se generan esos eternos círculos de relaciones, idas, vueltas, boliches, túneles y polvos sin razón o sentido, que parecen la única forma de justificar el esfuerzo de haber llegado hasta ahí

Anuncios

Los chicos que no cogian en la plaza.

4 abril 2011

https://i1.wp.com/30.media.tumblr.com/tumblr_li9qjbYeSR1qdkwieo1_500.jpg

El fin de la infancia es precisamente el final de los tabúes. Es la perdida de los miedos arcanos a la oscuridad, al hombre de la bolsa, al cuco y al regreso del turco a la presidencia.

Puede ser uno niño toda su vida mientras conserve esos impedimentos, esos espacios sacramentales destinados a preservar determinadas leyes, a impedir actos que escapen al control de nuestros padres. A los pequeños se los asusta con el fin de crear barreras inconscientes que no disparen la perversa imaginación infantil.

Yo siempre fui del club de los pacatos, de los recatados al extremo. Yo soy de los chicos que no cogian en la plaza, de los que no tomaban vino en la esquina, de los que no pintaban paredes con aerosol.

Yo, hasta ayer a la noche, fui un adolescente de puertas adentro.