Archive for 30 octubre 2009

Apuntes para la vida detrás de cámaras

30 octubre 2009

-Tener o no tener un handy determinan tu posición social. 

-Si la mina del catering te ignora estas en el horno. 

-Cuando la primera escena se retrasa dos horas, el resto de la noche será una mierda. 

-Darín pelado garpa.

-Trapero no es Coppola, pero le mete pata y eso es bueno. 

-Le decimos Si a Martina Gusman. 

-Tip onda El Gourmet: Mc Queso comprado a las 11 de la noche y consumido a las 6.25 de la mañana. Delicia.

 -Soy de esos que se va a intentar dormir en lo mejor de la noche y no lo hacen porque sienten nostalgia y ganas de llorar.

 -Cuando escriba el final de esta oración, llevaré casi 26 horas despierto. Punto final.

 

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Its a mess, such beautifull, perfect

27 octubre 2009

Tyler Durden´s way of life

 

Ayer – 15.40
Este es uno de esos momentos donde escribir es el mejor recurso que uno tiene a mano, porque nadie se ofende cuando uno le grita a la pantalla blanca de word. Desahogo 2.0. Con novio las cosas van mal, mal como en “La Guerra de los Roses”, mal como en “Un novio para mi mujer”, mal como en todo capitulo de Dr. House o sea ASI de mal. Mal como si yo no me sintiera yo, como si hiciera meses que “soy el ovario de Maria” y vivo pensando como hacer para que mi organismo no entre en stroke y se vuelva candidato a la eutanasia post oscar al mejor vegetal en película autobiográfica. Y no tengo un Tyler Durden que me guíe. No pienso en escapar, pienso solo en dejar de ponerle el pecho a todas las balas, siento que necesito mi libertad, acomodarme a lo que siempre fui. Lemonchelo by Lemonchelo mismo y no una re-edición comentada por Maria Kodama. Hace tres meses encontré la felicidad en forma de Novio y ahora ando pensando como fue que esa felicidad fagocitó mi espíritu de ser, mis ganas de sonreír y mi mundo de profesional recibido semi independiente con sonrisa Colgate en eterna construcción. Las metáforas se me dan de lindo mientras lloro… Pero vamos al punto. Soy el novio de Novio. La mitad de Novio, el apéndice de Novio y de Lemon no queda casi nada, solo cuando leo, escribo o hablo por teléfono con C, A y F. Y no me da la cara. Hace un par de días tuve una crisis con solo mirar a mi perra. Sentí que era un desconocido para ella, que me regalaba su amor y afecto sin preguntarme que me pasaba, por que me alejo tanto. Y así estoy, vivo evitando quilombos, un Jack Bauer del amor, pensando en que hace que las térmicas salten y maniobrando asquerosamente para evitarlo una y otra vez. No se que es lo que quiero.

Hoy – 10.15
Novio propuso plan de acción antes del final. Yo intente huir. El me cazó de las patas. Hubo mucho mucho llanto ayer. Dije cosas feas que Novio no creyó y que yo tampoco y no se la verdad si se pero no lo quiero dar a conocer todavía. Vamos montaña-rusa-segunda-vuelta y muy a lo Mc: “las sonrisas son gratis” entonces todo esta bien. Ponele. Cuesta pensar que volvés a empezar cuando gritaste que no querías más. lo bueno es que eso que empezés es algo distinto ahora, mutó, cambió… Me siento bien, estable, contento, tranquilo. No quiero pelear más. No vamos a pelear más. El milagro sucede cuando te acostás a dormir.

La chica que espera el tren bajo el puente

22 octubre 2009

Es curioso el mecanismo que rige la concesión de ciertos deseos. Mejor dicho, curioso resulta el ritual, el protocolo necesario para la enunciación y solicitud (interna, mental, nunca dicha labios afuera) de la cosa deseada.

Uno no puede ir por la vida pidiendo deseos porque si, hay que ser ordenado. ¿Desea usted recuperar a su gran amor? pues bien, solo debe acodarse en un semáforo y esperar a que pase un auto con moño blanco en el techo transportando en su interior una “novia” con vestido blanco. Ni bien la vea, pida el deseo.

Pongamos por caso que su meta es aprobar matemática, nada más simple: Mírese al espejo concienzudamente hasta detectar una pestaña caída naturalmente (si son forzadas no vale), luego agarre algún amigo que tenga deseos inconclusos, ponga la pestaña en su dedo pulgar con cuidado de no perderla, junte su dedo gordo con el de su amigo mientras piensan en lo que desea cada uno, al cabo de 30 segundos aproximadamente, separe el dedo del de su amigo. El poseedor de la pestaña tendrá su deseo concedido. ¿No es asombrosamente sencillo?

Sin embargo, algo no parece andar del todo bien con estos simples y bien detallados “pasos a seguir” que rondan por allí de boca en boca. Abundan los testimonios de pobres diablos que coleccionan estrellas fugaces caidas a tierra,  llevan 23 años mutilando margarita, pierden fortunas arrojando monedas a las fuentes (tristeza de pobres, alegría de cuida-plazas) o cargan de responsabilidades a inocentes “panaderos” y vaquitas de San Antonio.

Cabe destacar que la lista de quienes fracasaron será siempre mayor que la de quienes lo consiguieron, más que nada por una clara verdad humana: no estamos diseñados para compartir el éxito. La formula ganadora debe permanecer en secreto.

El caso de Margarita Talercio es quizás el más renombrado. A los 21 años, la noche en que su novio la dejó, llorando desconsolada se aferró a la baranda del puente de la estación Avellaneda. A cada tren que pasó sobre su cabeza, Margarita encomendó en silencio el pedido de recuperar a Gabriel Lafuente.

43 años después continúa aferrada a uno de los pilares. Desquiciada, ante la vibración que causa la llegada de cualquier formación grita con fuerza su deseo. Margarita no escucha ya más que su propia petición y la repite conforme al manual. Cumple el proceso a la perfección y aguarda el resultado seguramente satisfactorio. Poco le importa a ella que le repitan una y otra vez que Gabriel se tiró abajo de un tren, en esa misma estación, hace ya 15 años.

(este post esta inspirado en el comentario de la joven Sweet35 -que inspiró otro post- acá)

El contenido sobre la forma

19 octubre 2009

jugo

Eating Out

14 octubre 2009

correveydile

Hablando de la dieta, la loca de mi oficina dice: “a mi me faltan dos talles para llegar a mi cuerpo”. 

Sin palabras.

Formas

13 octubre 2009

Pac-man

Las personas se dividen entre los que cuando juegan al pac-man usan las pastillas grandes para comer todos los puntitos, y los que, en cambio, las aprovechan y esperan a devorar todos los fantasmitas.

Es decir, existen aquellos que ejercen su paciencia y exhiben a la larga su destreza de cazadores de enemigos, y aquellos que desesperan por avanzar de nivel en la vida, intentan dejar problemas atrás.

Y por mucho que se pueda vivir ganando puntos de laberinto en laberinto (nota: el laberinto nunca desaparece. Se complica con cada nuevo nivel) vale darse cuenta que los mismos 5 boludos peligrosos seguirán estando allí. Volverán pantalla tras pantalla con ganas de  hacerte “game over” en el primer descuido.

Sector -9

6 octubre 2009

Pasante se fue de la oficina por mejores condiciones laborales y de recambio me dejaron una loca de mierda, que hace años que transita de dependencia en dependencia de esta gigantesca institución estatal y que a esta altura de su pobre psique ya no sirve ni quiere servir. Sin embargo ella insiste, es el Hellraiser de la comunicación institucional.
A mi me inunda la paja. Toda la paja. No es que Pasante me motivara a laburar (todo lo contrario, pocas cosas me motivan a hacer lo mismo de siempre), sin embargo su entusiasmo y “proactividad” me daban algo en que ocuparme. Ahora estoy con la loca, con XX que sirve solo para tareas mínimas que ingresen en su circuito de trastorno mental, con SD que es un amor de persona y la única que le pone pilas y con mi jefe cuya tarea es bastante engorrosa: ser jefe en una oficina donde no quiere estar.
Pasante me ponía de mal humor el 90% del tiempo, porque me desafiaba. Ponía a prueba mi paciencia, mi voluntad de ser copado, mis ganas de no hundirme en la computadora a leer blogs y no mover un puto dedo en toda la mañana. Pasante despertaba mi lado passive-aggressive.
Pasante era grossa, nunca se lo dije, no me importo decírselo jamás. Ella odiaba este lugar tanto como yo, solo que no se sentía parte de la maquinaria alienante de las oficinas públicas y bregaba por los cánones de normalidad perdida.
Y en eso nos diferenciábamos, ella combatía un poco. Yo simplemente me resigno.

Ella (leer de corrido y casi sin respirar)

2 octubre 2009

Toda esa nariz es operada y recta y perfecta y delicada pero ella solo la usa de adorno porque al hablar lo hace respirando por la boca. 
Una boca llena de dientes blancos, cuidados y ordenados luego de, ponele, 4 años de brackets.
Ella fue a un colegio que encaja con su doble apellido medio pelo pero” in”, bien,  “in” con comillas y en negrita,  so fuckin´ ” in” que te caes de culo cuando lees su agenda.
Igual es al pedo leerla porque no sos nadie mientras no seas parte de la prima de la hermana de la amiga del tipo que salía con “nené” “patty”, “teresita” “memé” “pili” o algún otro diminutivo con olor a río, aspirado lentamente desde la cubierta de un velero entre el tigre o san isidro, un domingo de sol.
Pero te decía, ella esta acá y se cree “trendy people” y bastante de pueblo por vestir babuchas negras de algodón y una remerita suelta atada a sus míseros 40 kilos de peso, y yo la miro y escucho su tono nasal y sus ojos de “yo no nací para entender nada” y me río por adentro.
Pobre, viene a ser voluntaria en un hospitaltan publico como el que yo estoy trabajando, es duro ver que se va a decepcionar en cuanto cruce cualquier puerta, incluida la de mi oficina.
Aunque claro, cuando me doy cuenta que no quiso ser voluntaria por el altruismo intrínseco de la misericordia católica, sino que todo su grupo social esta metido en el mismo baile que les da la posibilidad de juntar “puntos curriculares” de no se que programa educativo diseñado para gente como ellos, que son uno pero no el mismo para todos nosotros, la que se ríe es ella. Indudablemente.
Solo que esta gente, cuando se ríe, parece como si llorara.